domingo, 23 de junio de 2013

El nombre

Vincent (Patrick Bruel) ha quedado con su embarazada mujer Anna (Judith El Zein) a cenar en casa de su hermana Élisabeth (Valérie Benguigui) y su cuñado Pierre (Charles Berling). Con ellos estará también el mejor amigo de la familia, Claude (Guillaume de Tonquedec). Justo antes de empezar a cenar Vincent desvela que ya han pensado el nombre para su futuro hijo. El resultado de esa noticia generará el estupor e incluso el enfado de todos los comensales. Y será el comienzo de una velada tan desastrosa como inolvidable.
Inspirada y divertida comedia francesa que ha obtenido merecidamente un gran éxito de taquilla y crítica en su país. El nombre está basada en la obra teatral homónima escrita por Matthieu Delaporte (quien también se ha encargado de trasladarla a guión cinematográfico) y Alexandre de La Patellière. Ambos se han ocupado de llevarla a la pantalla con espléndidos resultados, amparados en un maravilloso trabajo actoral.
El planteamiento recuerda sobremanera el de Un dios salvaje, ya que como en la película de Polanski y Reza, El nombre no rehúye su procedencia teatral –unos pocos personajes entre cuatro paredes, diálogos absorbentes– y lo que empieza siendo una jovial y serena reunión se convierte en una auténtica locura. Está muy logrado el tono realista, los diálogos rápidos, afilados, espontáneos, y el modo en que Delaporte y De La Patellière logran con enorme naturalidad que éstos vayan subiendo de tono sin resultar forzados, de modo que el espectador acaba encontrándose en medio de una tronchante trifulca de proporciones inauditas. Y es que la conversación deriva poco a poco en una marea incontrolable que empieza a zarandear a cada uno de presentes a base de sacar a relucir un entramado de incómodas verdades, traumas, secretos, rencores, etc, en donde ninguno de los personajes quedará impune.
Pero, bueno, esto no haría de El nombre más que una película correcta si no fuera porque ofrece algo que es imprescindible para el gran cine. El arte de no aburrir. Es seguro que el espectador no podrá reprimir la risa y aun la carcajada en muchos momentos. Puede que le cueste entrar al principio (quizá sus casi dos horas sean excesivas), pero llegará un momento en que no podrá sino despiporrarse de tan estrambótica situación. Por otra parte, es elogiable el tono elegante adoptado (sólo empañado por algunas fugaces imágenes), así como la total ausencia de maniqueísmo, de modo que los defectos de los personajes los hacen muy cercanos, entrañables, y engrandecen también sus pequeñas virtudes y en el fondo el enorme cariño que los une. Indudablemente hay un trabajo interpretativo de primer orden, en donde nadie del reparto cojea, desde el principal comensal Patrick Bruel hasta la veterana y más secundaria Françoise Fabian (la inolvidable protagonista de Mi noche con Maud). Todos tienen su momento de gloria y no lo desaprovechan. (Decine21)

Jack Reacher

Lee Child (pseudónimo del británico Jim Grant) creó a su personaje Jack Reacher en su novela "The Killing Floor", de 1997. Desde entonces lo ha recuperado en numerosas secuelas y precuelas que han llegado a convertirse en superventas. No resulta extraño que se hayan llevado sus peripecias a la pantalla, en un film que apenas oculta una evidente voluntad de dar pie a una franquicia, que versiona en concreto "Un disparo", uno de los libros más populares.
Un francotirador dispara a sangre fría a los transeúntes. Con seis disparos, acaba con la vida de cinco personas. Ha dejado evidencias tan claras que la policía le atrapa enseguida, pero durante el interrogatorio se limita a escribir una nota en la que pide que traigan a un tal Jack Reacher. Éste resulta ser un críptico individuo, antiguo oficial de la policía militar que mora casi sin dejar rastro por territorio desconocido. Cuando de improviso aparece le presta ayuda a Helen, joven idealista que actúa como abogada defensora del reo, pese a que paradójicamente su padre, Alex Rodin, el Fiscal del Distrito, ejerce la acusación.
Jack Reacher supone el segundo largometraje como realizador de Christopher McQuarrie, reputado libretista oscarizado por Sospechosos habituales. Llega a las pantallas doce años después de Secuestro infernal, su ópera prima. McQuarrie ha cuidado al máximo los diálogos, y maneja muy bien la historia, dosificando la intriga, y ofreciendo las suficientes dosis de espectacularidad, con momentos logrados, como la persecución de coches y el climax final. De fondo, una cuestión moral de gran interés tratada en numerosas ocasiones: el hombre que tras comprobar que el sistema judicial está lleno de lagunas, decide buscarse la justicia por su cuenta. Al estar emparentada la trama con títulos como Harry el sucio, puede dar lugar al rechazo por parte de algunos espectadores, pero a todos les dará que pensar.
En Jack Reacher sorprende la cuidada descripción de todos los personajes, incluidos diversos secundarios. Así se puede comprobar por ejemplo en el caso de Sandy (la poco conocida Alexia Fast), una jovencísima muchacha que a pesar de su inteligencia ha sido presionada para ayudar al bando equivocado, pintada en tres dimensiones aunque aparece en pocas secuencias. En general McQuarrie tiene a su favor una elección excelente del reparto, con buenos trabajos deRosamund Pike (la letrada brillante y utópica), Richard Jenkins (el fiscal que parece mantener una cruzada para enviar a sus acusados a la cámara de gas) y el veterano Robert Duvall (un ex militar reconvertido en dueño de una tienda de armas).
Sorprenden un par de elecciones del reparto. Por un lado, McQuarrie ha reclutado al legendario realizador alemán Werner Herzog para interpretar a un siniestro individuo, labor que logra a la perfección. Por otro lado, el también productor Tom Cruise encarna al protagonista, descrito en los libros como una mala bestia de dos metros y 110 kilos, lo que le aleja radicalmente de la imagen que ofrece el protagonista de Top Gun. Ídolos del aire. En su línea, éste no desentona, pero tampoco le saca partido a un personaje taciturno, supuestamente apartado de la sociedad, que le habría ido mejor a otros actores. (Decine21)