domingo, 25 de octubre de 2015

La teoría del todo


Este intenso melodrama del premiado documentalista inglés James Marsh (‘Man on Wire’, ‘Proyecto Nim’, ‘Shadow Dancer’) opta a cinco Oscar importantes —mejor película, actor (Eddie Redmayne), actriz (Felicity Jones), guion adaptado y música (Jóhann Jóhannsson)—, tras haber ganado los Globos de Oro 2014 a mejor actor dramático y música. Unos reconocimientos que se añaden a los de varias asociaciones de críticos.

   El filme se centra en la conmovedora relación entre el famoso astrofísico Stephen Hawking y su primera esposa, Jane Wilde, a partir de la autobiografía de ella. Concretamente, describe el encuentro de ambos en Cambridge, su boda, el nacimiento de sus tres hijos, el triunfo profesional de Hawking, sus crisis conyugales…, mientras ambos luchan heroicamente contra la grave enfermedad degenerativa —la esclerosis lateral amiotrófica (ELA)—, que le diagnosticaron cuando tenía 21 años —justo antes de casarse—, y que muy pronto postró a Hawking en una silla de ruedas.

   Bien dirigida, ambientada e interpretada —como casi todas las producciones británicas de época—, su guion huye de la hagiografía entusiasta, matiza las luces y la sombras de los personajes —todos, de carne y hueso—, muestra con ternura la compleja vida conyugal y familiar de Hawking, y trata con ponderación el debate entre ateísmo y religión que mantiene el científico consigo mismo y con su esposa Jane, que era anglicana practicante. Queda así una bella historia de superación, amor sacrificado y afán de comprensión de los más íntimos misterios del universo, más profunda de lo esperado y con unas interpretaciones antológicas, sobre todo de Eddie Redmayne, pero también de Felicity Jones, que ofrece la caracterización más emotiva y matizada de toda su carrera. (Cope J.J.M./Almudí JD).

Fuego

Carlos es policía. Un día, una bomba en su coche mata a su mujer y deja sin piernas a su hija de 10 años. El resulta intacto. Once años más tarde parece otra persona. Vive en otra ciudad, Barcelona; tiene otro trabajo, en una importante empresa de seguridad y su hija parece haber superado aquel duro trauma, aunque ciertas secuelas sean imborrables. El, tras años de severo tratamiento psicológico, también parece volver a ser una persona a la que han dado una segunda oportunidad. Nada más lejosde la realidad. En lo más profundo de su ser solo hay cabida para un sentimiento que consume a los demás: elodio. Y un único objetivo: la venganza.

Samba


Samba llegó a Francia hace 10 años, desde Senegal, y desde entonces ha pasado por varios empleos precarios. Alice es una ejecutiva que está pasando una mala temporada, y sufre de agotamiento. Ambos luchan por salir de su personal calvario. Samba está dispuesto a hacer lo que sea necesario para legalizar su situación, mientras que Alicia intenta recuperar la alegría de vivir ayudando a una amiga suya que es asistente social. El destino hará que se crucen los caminos de estos dos seres agotados.


Tras el exitazo en 2011 de la divertida comedia ‘Intocable’, los cineastas franceses Olivier Nakache y Eric Toledano prueban su misma fórmula tragicómica en ‘Samba’, sólo correcta adaptación de la novela de Delphine Coulin. El resultado es menos ágil, divertido y rotundo que su predecesora, sobre todo en lo referente al ritmo narrativo y al interculturalismo de su argumento. En este sentido, a Nakache y Toledano se les ve muchísimo más frescos en los pasajes cómicos que en los melodramáticos o sociales; un desequilibrio que afecta a algunos actores —sobre todo secundarios— y a la intensidad del conjunto. Además, esta vez los directores galos cargan un poco la mano en su recurso a zafias gracias sexuales, lo que también resta puntos a la película. (Cope J.J.M. Almudí JD). 

Quédate conmigo


Craig es un animoso y tozudo octogenario canadiense que decide construir en su finca rural una pequeña casa nueva para poder atender mejor a su esposa, que comienza a sufrir de alzhéimer. Además de enfrentarse a la oposición de sus hijos y amigos, Craig deberá luchar con la agobiante burocracia oficial, que le exige decenas de permisos para poder realizar su misión.

   El canadiense Michael McGowan (Saint Ralph, One Week Score, A Hockey Musical) confirma su sensibilidad en esta sencilla y emotiva película, que eleva su cierto aire de telefilme de sobremesa gracias a un sólido guion —que mima la melodramática trama central y las secundarias— y, sobre todo, a las apabullantes interpretaciones de los veteranos James Cromwell y Geneviève Bujold, que incendian la pantalla constantemente con su humanísima veracidad.

La jaula dorada

Durante los años 60 y 70 del siglo pasado, emigraron a Francia un millón de portugueses. Como el matrimonio Ribeiro, formado por María (Rita Blanco) y José (Joaquim de Almeida), que llevan casi treinta años viviendo en un buen barrio de París, en la planta baja de un elegante edificio. 

   Allí han criado a sus dos hijos: la casi treintañera Paula (Barbara Cabrita) y el casi veinteañero Pedro (Alex Alves Pereira), que se sienten totalmente franceses y ocultan o disimulan sus humildes orígenes lusos. María es una excelente portera y cocinera, y José, un responsable encargado de obra. 

   Así que ambos caen bien a todo el mundo, y se han convertido en indispensables en la vida cotidiana de sus vecinos. Son tan apreciados y están tan integrados, que el día en que finalmente se les presenta la ocasión de cumplir su sueño —volver a Portugal en las mejores condiciones—, todos intentan impedir que se vayan.

   Esta divertida y fresca comedia costumbrista juega con los tópicos raciales desde una perspectiva ligera y amable, cercana a la que adoptó en 2010 Philippe Le Guay en “Las chicas de la 6ª planta”, sobre las hilarantes andanzas de un grupo de criadas españolas en el París de los años 60 del siglo pasado. “La jaula dorada” es el primer largometraje como director del actor franco-portugués Ruben Alves, que ha volcado en él gran parte de su propia experiencia y se lo dedica a sus padres en los créditos finales. 

   Bien dirigida y mejor interpretada, la película subraya con buen humor y entrañable emotividad el valor de la familia unida y del trabajo bien hecho, así como la riqueza de la interculturalidad, muy presente en las mejores películas francesas de la última década.

   Elogio especial merece la evocadora banda sonora del prestigioso músico y compositor lisboeta Rodrigo Leao, que se completa con unos cuantos temas preciosos de cantantes tan significativos como Linda de Suza (“L’étrangère”, “Ó Malhão Malhão”), Quim Barreiros (“Bacalhau a Portuguesa”), Catarina Wallenstein (“Prece (o Fado)”) y, cómo no, la mítica Amália Rodrigues, la Reina del Fado, de la que se incluyen “Fadinho da Ti Mariu Benta” y la sensacional “Uma Casa Portuguesa”, cuya letra aporta un buen resumen del sugerente enfoque de la película: “La alegría de la pobreza está en esta riqueza de dar y ser feliz”. 

   Por todo lo dicho, no sorprende que “La jaula dorada” ganara el galardón del público en los Premios del Cine Europeo 2013 y que haya sido vista por 1.200.000 espectadores en Francia y por casi 800.000 en Portugal.(Cope J. J. M.)


Vivir sin parar

Paul Averhoff una vez fue una leyenda como corredor de maratón. Incluso ganó la medalla de oro en las Olimpiadas de Melbourne de 1956.     
Pero los días de gloria han pasado. Ahora tiene más de 70 años y vive con su esposa Margot en un hogar de ancianos donde solo puede elegir entre apuntarse al coro o a las clases de manualidades... y ¡¡¡no aguanta más!!!     
Como terapia se calza sus viejas zapatillas y ante el asombro de compañeros y empleados empieza a correr a diario por el parque de la residencia dispuesto a prepararse para la maratón de Berlín y repetir viejas hazañas. Con su empeño consigue el apoyo incondicional de “casi” todos sus vecinos de residencia.      
Solo la muerte de su esposa le aparta del objetivo y le hace caer en una gran depresión. Tendrá que buscar fuerzas para recuperar la ilusión y cumplir la promesa que hizo a Margot antes de morir.
Divertida, emotiva, bien dirigida y mejor interpretada, esta primera película para el cine del realizador televisivo alemán Kilian Riedhof exalta el afán de superación y la alegría de vivir, también en la tercera y cuarta edades, al tiempo que critica duramente la desatención y falta de imaginación de muchas residencias de ancianos alemanes y de todo el mundo supuestamente desarrollado. 
También es positiva su visión del matrimonio y de las relaciones paternofiliares. Sin embargo, el conjunto se resiente de una puesta en escena un tanto televisiva, de un guion lineal y previsible, de un hedonismo algo ramplón y, sobre todo, de una visión demasiado parcial y caricaturesca del cristianismo, encarnado en el filme por una patética pastora-animadora luterana, que provoca vergüenza ajena cada vez que aparece.(Cope /almudí JD). 

La conspiración del silencio

Afincado en Alemania desde hace años, el actor milanés Giulio Ricciarelli debuta como director y guionista de largometrajes con esta brillante recreación de la historia real del alemán Johann Radmann. En el Frankfurt de 1958, Radmann era un fiscal joven e idealista, al que sólo asignaban infracciones de tráfico. 

   Pero entonces conoció al periodista judío Thomas Gnielka, que le desveló las atrocidades cometidas en Auschwitz durante la II Guerra Mundial y le facilitó espeluznantes testimonios cara a cara de numerosos supervivientes del dantesco campo de concentración. Entonces, Radmann intentó juzgar a varios ex oficiales y soldados de las SS implicados en aquellos hechos. Pero su laboriosa indagación fue sistemáticamente obstaculizada, y despertó numerosos recelos, también entre su propia familia.

   El sólido guion de Ricciarelli y Elisabeth Bartel evita los efectismos y dosifica las diversas intrigas, consolidando así los afilados dilemas morales de los personajes, sobre todo del joven fiscal protagonista, que desconocía —seguramente como muchos alemanes— la verdadera magnitud del Holocausto, así como la indignante pasividad de la mayoría de sus gobernantes para perseguir a sus artífices y ejecutores. 
   Además, la historia nunca pierde un tono ponderado y sereno, aunque a veces ese equilibrio se apoya demasiado en la supuesta ingenuidad del fiscal Radmann. En cualquier caso, Alexander Fehling se luce, el resto del reparto le apoya eficazmente y la clásica puesta en escena de Ricciarelli cautiva al espectador, también por su esmerado envoltorio ambiental, fotográfico y musical.(Cope J.J.M./Almudí JD)

sábado, 24 de octubre de 2015

El jugador

  
Un profesor universitario de literatura, adicto al juego, le debe a la mafia 40.000 dólares. Para ayudarle a salir a flote, su madre decide darle algún dinero, que él trata de multiplicar rápidamente en Las Vegas. Pero la suerte no le acompaña, y huye hacia delante pidiendo ayuda a otros mafiosos. 

   El inglés Rupert Wyatt (‘The Escapist’, ‘El origen del planeta de los simios’) se pone al servicio de Mark Wahlberg en este notable remake del filme ‘The Gambler’, dirigido en 1974 por Karel Reisz, con James Caan de protagonista. Su tono áspero, hiperviolento y a menudo soez se compensa en parte con una atmosférica puesta en escena, muy de cine negro, y con una interesante reflexión sobre las adicciones, la educación y la redención, desarrollada con cierta hondura dramática y ética, que da alas a las interpretaciones de Wahlberg y del sensacional plantel de actores secundarios. (Cope /Almudí JD).

domingo, 2 de agosto de 2015

El chico del millón de dólares

Recreación de la historia real de J.B. Bernstein, representante de deportistas de élite. El chico del millón de dólares comienza cuando el protagonista está en horas bajas, después de que fracase su intento de que le contrate Popo, joven crack del béisbol. Mientras cambia los canales del televisor, topa con una retransmisión de cricket que le inspira una idea que podría reflotarle económicamente. Así, acaba viajando a La India para organizar un concurso en busca de jóvenes 'crickettistas', con el fin de reconvertirles en jugadores de béisbol en Estados Unidos. Topará con dos prometedores chicos...
   Enésimo film de béisbol sobre superación personal, El chico del millón de dólares también reivindica como suele ser bastante habitual en este tipo de cine los valores deportivos por encima de intereses comerciales. Podría ser una architípica cinta deportiva, pero Walt Disney ha acertado al encomendarle el guión a un peso pesado, Thomas McCarthy, con experiencia en el género por Win Win, ganamos todos, sobre el entrenador de un equipo de lucha escolar.
   Aquí su trabajo podría definirse como más convencional, pero se esfuerza por darle aires novedosos al desarrollo, centrándose en elementos como la adaptación de los jóvenes indios a la sociedad estadounidense, los intentos de Bernstein por arreglar su desordenada vida personal tras fijarse en su atractiva inquilina, etc. El libretista encuentra un aliado en el realizador del film, Craig Gillespie (autor de la 'indie' Lars y una chica de verdad), que también contribuye a darle cierta frescura al conjunto.
   Lo mejor, un reparto muy bien escogido. A Jon Hamm, el conocido Don Draper de Mad Men, le va al pelo un perdedor un tanto impresentable que transita hacia la madurez. Le secundan los ideales 'chicos del millón de dólares' Rinku Singh (La vida de Pi) y Dinesh Patel(Slumdog Millionaire), así como Bill Paxton (el entrenador que se hace cargo de ellos). Sobresale especialmente a pesar de la brevedad de su papel el veteranísimo Alan Arkin, ojeador en apariencia un tanto perezoso. 

Grace de Mónaco

La actriz hollywoodiense Grace Kelly está viviendo su particular cuento de hadas tras contraer matrimonio con el príncipe Rainiero de Mónaco. Ha tenido dos hijos, Carolina y Alberto, deberían ser felices y estar comiendo perdices todo el tiempo... Pero las cosas no son tan sencillas. Grace no se adapta al rígido protocolo de palacio, y no ha logrado ganarse a su pueblo. Y le tienta volver a actuar, ahora que tiene entre sus manos el guión de Marnie, la ladrona, el nuevo proyecto de Alfred Hitchcock. El distanciamiento con su esposo, y una grave crisis con Francia por el especial estatus de Mónaco como paraíso fiscal, llevarán a Grace de Mónaco a replantearse cuál es el papel que debe interpretar en la película de su vida.
“Una ficción basada en hechos reales”. Así se describe en un letrero inicial lo que cuenta Grace de Mónaco, de Olivier Dahan, quien ya siguió antes a otra celebridad en la pantalla en La vida en rosa, la inolvidable cantante Édith Piaf. En efecto, la familia real monaguesca, o sea, los hijos de Grace, no han quedado muy satisfechos con lo que cuenta la película, que no se ajustaría a la realidad. Y esa sensación también la puede tener el espectador, pues la mezcla entre la peripecia de Grace para hacerse a su nueva vida, y su intervención para superar la crisis diplomática con Francia, no acaban de casar bien.
Entendámonos. La película es entretenida, se sigue con agrado su oferta de amor y lujo. Pero se diría que en los últimos tiempos las princesas no tienen suerte ante la crítica, pues Diana fue vapuleada recientemente, y Grace de Mónaco parecer estar corriendo idéntica suerte. Sea como fuere, Nicole Kidman logra hacerse pasar por Grace Kelly, lo que no es poco, y resulta convincente tratando de aprender el papel de princesa, con las distintas máscaras que debe aprender a llevar. Pero a veces da la sensación de que ciertos pasajes no están bien engrasados, como los referentes a las diferencias con Rainiero, o la última y brusca escena con el padre Tucker, su consejero espiritual. Y la parte que podríamos describir como detectivesca, aunque tenga la buena intención de homenajear a Hitchock, resulta un tanto postiza.
En cualquier caso se puede decir a favor del film que presenta a un Hitchcock normal y agradable, casi paternal con su actriz, todo un logro sin comparamos con la imagen casi de psicópata que dieron las recientes películas Hitchcock y The Girl.
Año: 2014
Países: Bélgica, EE.UU., Francia, Italia
Dirección: Olivier Dahan
Intérpretes: Nicole Kidman, Parker Posey, Tim Roth, Milo Ventimiglia, Paz Vega, Frank Langella, Derek Jacobi, Geraldine Somerville, Robert Lindsay, Roger Ashton-Griffiths         
Guión: Arash Amel         
Fotografía: Eric Gautier
Distribuye en cine: Tri Pictures

Occidente es occidente

En 1999 la interesante Oriente es oriente, un pequeño film sobre la familia de un emigrante paquistaní casado con una británica, ganó la Espiga de Oro en el Festival de Valladolid. Más de una década después, Ayub Khan-Din, autor de la obra teatral en la que se basaba el film, y del guión adaptado, escribe Occidente es Occidente, una tardía secuela que recupera a los personajes.
    En esta ocasión, Sajib, el más joven de los Khan, sufre la marginación de sus compañeros de colegio por sus orígenes, por lo que se rebela contra sus progenitores. Para ponerle en cintura, su padre decide llevarle a Pakistán, para que aprenda a valorar sus orígenes.
   Infinitamente menos imaginativa que la primera entrega, Occidente es occidente aporta pocas novedades, y otra vez explota el choque de culturas, así como el contraste generacional entre el padre –un hombre extremadamente tradicional– y las nuevas generaciones. Por desgracia, el director original, Damien O'Donnell, ha sido sustituido por Andy De Emmony, que debuta en el largometraje tras un largo periplo en el terreno televisivo, pero se muestra mucho más tosco y convencional que su predecesor en la puesta en escena.
   A pesar de todo, Occidente es occidente se gana al espectador, por su tono amable, y por la enorme humanidad con la que describe a sus personajes, bien interpretados por la práctica totalidad del reparto original. Además, da que pensar sobre la importancia que tiene para el individuo conocer sus raíces, y la necesidad de hacer un esfuerzo para tratar de entender la postura de los miembros de la familia. (Decine21 / Almudí JD)
Año: 2015
Dirección: Andy de Emmony

sábado, 1 de agosto de 2015

X-MEN Días del futuro pasado

En un futuro no muy lejano, tanto los mutantes como los humanos están siendo exterminados por los Centinelas, unos sofisticados robots desarrollados para eliminar a todo mutante sobre la tierra, pero que también han escapado al control de los humanos. Para evitar el genocidio de unos y otros, los ya ancianos Magneto (Ian McKellen) y Profesor X (Patrick Stewart) deciden que lo mejor es enviar a Lobezno (Hugh Jackman) al año 1973 para que hable con los jóvenes mutantes Eric Lehnsherr (Michael Fassbender) y Charles Xavier (James McAvoy) —los futuros Magneto y Profesor X—, uno encarcelado en el Pentágono y el otro adicto a una sustancia que le permite caminar, pero le mengua sus superpoderes. Entre los tres deberán evitar que Mística (Jennifer Lawrence) asesine a Bolivar Trask (Peter Dinklage), el ambicioso creador de los Centinelas.

   Lógicamente, este complejo argumento se traduce en un reparto apabullante, que sostiene bastante bien el cierto caos narrativo que organiza el guion de Simon Kinberg, al tiempo que saca brillos a los diversos conflictos dramáticos de los personajes, siempre de interés, aunque algunos sólo se esbozan. Por lo demás, Singer introduce a sus criaturas en algunas de las secuencias de acción más espectaculares de toda la saga, desarrolladas con un ágil ritmo narrativo, y resueltas con unos impactantes efectos digitales de última generación (...)  Alguno dirá, con razón, que ya resulta un poco agotador tanto superhéroe en tramas trepidantes, aparatosas y más bien esquemáticas. Pero, en fin, se ha llegado a tal perfección técnica y a tal dominio del cóctel mágico de fantasía, acción, aventuras, romance, terror, drama y humor, que es difícil criticar estas superproducciones más allá de que ofrecen “más de lo mismo”. Aquí pesa también su tosca caricatura del presidente Richard Nixon —más leña a los republicanos—, algún que otro exceso violento o sensual, y el cierto tufillo a apología de la ideología de género que desprende tanta insistencia en el derecho a la diferencia. En cualquier caso, atención, hay propina al final de los títulos de crédito…(Cope J. J. M.) (Decine21 / Almudí JD)
  • Año:2014
  • Dirección: Bryan Singer

sábado, 13 de junio de 2015

Nightcrawler

El veterano guionista californiano Dan Gilroy (‘Freejack: Sin identidad’, ‘Acero puro’, ‘El legado de Bourne’) debuta brillantemente como director. Su esfuerzo le ha valido diversos galardones, así como la nominación al Oscar 2014 al mejor guion original, la candidatura al Globo de Oro 2014 al mejor actor dramático (Jake Gyllenhaal) y cuatro nominaciones a los Premio BAFTA 2014: mejor actor (Jake Gyllenhaal), actriz de reparto (Rene Russo), guión original y montaje.

Tras ser testigo de un grave accidente automovilístico, un joven en paro, ambicioso y sin escrúpulos, se introduce en el periodismo criminalista de la peligrosa ciudad de Los Ángeles. Comienza así a grabar con su modesta cámara todo tipo de sucesos luctuosos, buscando siempre las imágenes más morbosas e impactantes. Su objetivo es claro: triunfar como sea.

A la trama le falta continuidad y le sobran algunas sanguinolencias; y al protagonista, le falta contexto vital y le sobran algunas reacciones psicopáticas. Pero el conjunto se sostiene gracias al gélido expresionismo que impone la puesta en escena y a la creciente tensión que generan las redichas sentencias del protagonista y su progresiva degradación. De este modo, Gilroy, además de fustigar duramente a la televisión basura y al periodismo sensacionalista, desarrolla una desasosegante parábola sobre el feroz individualismo dominante en las sociedades desarrolladas, marcado por una aceptación radical de la moral del triunfo a cualquier precio, con la consiguiente pérdida del sentido de la dignidad de cada ser humano.

Dirección y guion:Dan Gilroy. 
País:USA.
Año: 2014.
Duración: 113 min. 
Género:Thriller.
Interpretación:Jake Gyllenhaal (Louis Bloom), Rene Russo (Nina Romina), Bill Paxton (Joe), Riz Ahmed (Rick). Producción: Jennifer Fox, Tony Gilroy, Jake Gyllenhaal, David Lancaster y Michel Litvak. Música:James Newton Howard. Fotografía: Robert Elswit. Distribuidora:Filmax. Estreno en España: 30 Enero 2015.

Betibú

El empresario Pedro Chazarreta aparece degollado en su espléndida casa situada en un "country", urbanización privada y cerrada al mundo exterior, con seguridad privada. Rinaldi, director del diario "El Tribuno" cuenta con que el experimentado cronista de sucesos Brena eche una mano al más bien principiante Saravia, y con que la célebre autora de novelas policíacas y ex novia Nurit Iscar, a la que cariñosamente llamaba Betibú, escriba una columna diaria sugerida por los detalles del caso.
    Coproducción hispanoargentina que adapta una novela de Claudia Piñeiro. Dirige Miguel Cohan, con la ayuda en el guión de su hermana Ana, y ambos confirman su maña para el thriller, demostrada en el magnífico "cuento moral" Sin retorno. Si acaso en esta ocasión sorprende la capacidad para crear una atmósfera desasosegante, a medida que se producen nuevos crímenes y descubrimientos que apuntan a una conspiración de altos vuelos, donde sacar a la luz ciertos secretos puede resultar muy peligroso, la sombra de los que controlan los mecanismos de poder es alargada. Hay momentos de gran tensión, como los ataques de los perros, y todo lo referido a la noche en que "El Tribuno" se dispone a publicar una primicia.
   En la narración puede haber lugar para la sorpresa, pero no se busca sorprender, y esta falta de pretensiones funciona eficazmente. La construcción de personajes es sólida, y aunque responden a arquetipos que resultan conocidos, son reveladores de la naturaleza humana y están muy bien dibujados en el guión y los interpretan con convicción Mercedes Morán –la mujer no repuesta de un desengaño amoroso, y con una gran capacidad de observación– Daniel Fanego –el veterano con recursos, que no dice todo lo que piensa–, Alberto Ammann –el novato susceptible, pero capaz de sobreponerse– y José Coronado –el director de periódico encantador con un punto canalla.
Dirección: Miguel Cohan.
Países: Argentina y España.
Año: 2014.
Duración: 99 min. 
Género: Thriller.
Interpretación: Mercedes Morán (Nurit Iscar “Betibú”), Daniel Fanego (Brena), Alberto Ammann (Mariano), José Coronado(Rinaldi). Guion: Miguel Cohan y Ana Cohan; basado en la novela de Claudia Piñeiro. Producción: Mariela Besuievsky, Gerardo Herrero y Vanessa Ragone. Música: Federico Jusid. Fotografía:Rodrigo Pulpeiro. Montaje: Irene Blecua. Dirección artística: Mariela Rípodas. Vestuario: Valentina Bari. Distribuidora: Syldavia Cinema. Estreno en España: 12 Septiembre 2014.

Siempre Alice



Basada en la novela homónima de la neuróloga americana Lisa Genova, esta película relata el drama de la doctora Alice Howland, una prestigiosa profesora de Lingüistica de la Universidad de Columbia, felizmente casada y madre de tres hijos. La vida de toda la familia cambia trágicamente cuando los médicos diagnostican a Alice un Alzheimer precoz, que enseguida avanza inexorable.
   Convencional en su puesta en escena y sin sorpresas en su desarrollo narrativo, este dramón del neoyorquino Richard Glatzer y el inglés Wash Westmoreland (‘Quinceañera’, ‘La última aventura de Robin Hood’) supera la media gracias a la sensacional interpretación de Julianne Moore, premiada con el Globo de Oro 2014 a la mejor actriz dramática y nominada al Oscar 2014 a la mejor actriz. Ella tira para arriba del notable reparto, y arranca unos cuantos momentos auténticamente emotivos, que compensan un poco el neutro esquematismo de los conflictos que plantea y los tópicos tonteos de la película con la eutanasia. (Cope /Almudí JD). 

Dirección:Richard Glatzer y Wash Westmoreland.
País:USA. 
Año: 2014.
Duración: 101 min.
Género:Drama.
Interpretación: Julianne Moore, Kristen Stewart, Kate Bosworth, Alec Baldwin. Guion:Richard Glatzer y Wash Westmoreland; basado en la novela de Lisa Genova. Producción: James Brown, Pamela Koffler, Lex Lutzus. Música: Ilan Eshkeri. Fotografía: Denis Lenoir. Distribuidora:Golem. Estreno en USA: 16 Enero 2015.

El juez

Hank Palmer es un abogado brillante de la gran ciudad. Experto en defender en los tribunales a poderosos corruptos, vende su talento a cambio de cuantiosos emolumentos. Para Hank lo legal es lo importante, la implicación emocional es absurda. Al borde del divorcio, parece que su única debilidad es el amor que siente por su pequeña hija. Cuando recibe la noticia de la muerte repentina de su madre, Hank viajará al pueblo de su infancia, en Indiana, y allí se reencontrará con una familia –padre y dos hermanos– a la que tiene olvidada. Aunque piensa estar allí sólo un par de días, tras el entierro se verá obligado a permanecer en el pueblo, pues su padre –prestigioso juez de la localidad por más de 40 años– ha resultado ser sospechoso de un asesinato.
   El director David Dobkin (El cambiazo) firma su mejor película, a años luz de las que había realizado hasta la fecha: un sólido drama acerca de la relaciones entre padres e hijos, los fantasmas del pasado y el sentido de la justicia. Seguramente tiene mucho que ver que esté detrás de la historia el guionista Nick Schenk, quien no había dado señales de vida desde su excelente libreto de Gran Torino. El juez presenta una galería de personajes excelentes, todos ellos muy elaborados y nada superficiales, aunque lógicamente se llevan la palma el abogado Hank Palmer y su padre Joseph, cuyas personalidades van adquiriendo cada vez más entidad conforme avanza la historia.
   Padre e hijo mantienen durante todo el film un intenso pulso, tanto en el modo de afrontar el caso en los tribunales, como sobre todo en lo que se refiere a su propia relación paterno-filial, emocionalmente afectada por años de distanciamiento y un pasado conflictivo que poco a poco se va revelando. Hay en el film temas de importancia, respecto a la educación de los hijos, el equilibrio entre exigencia y comprensión paterna (no siempre fácil) o la severidad a la hora de gestionar los traspiés, a veces serios, de jóvenes rebeldes y pendencieros. ¿Toda buena educación ha de perseguir el triunfo de los niños? ¿Todo en la vida es el éxito profesional? ¿A qué precio? En realidad, ¿qué es triunfar?
   El juez además ofrece una rica reflexión acerca de la diferencia entre justicia y legalidad. Porque la mera legalidad puede no tener nada que ver con la justicia, con el bien o el mal. En este sentido, Hank sería el positivista, pues para él las herramientas legales siempre son el camino. Para su padre, el juez Joseph Palmer, las cosas son distintas: emplear con eficacia las triquiñuelas jurídicas no equivale a impartir justicia. Los dos son brillantes, pero su visión del derecho es completamente opuesta.
La película no sería la misma sin el reparto. A todas luces es formidable, con interpretaciones que alejan los clichés más ligeros. El actor Robert Downey Jr. completa uno de los mejores papeles de su carrera, un tipo con ese puntillo de sabelotodo que se le da tan bien, pero esta vez con mucha vulnerabilidad tras la pulcra fachada. Y el veterano Robert Duvall le da la réplica con una perfección tremenda (la escena del baño, aunque algo desagradable, es antológica). Ambos merecerían la nominación al Oscar. También están excelentes Vera Farmiga y Vincent D'Onofrio.
Dirección: David Dobkin.
 País:USA.
 Año:2014.
 Duración: 141 min. 
Género:Drama. 
Interpretación:Robert Downey Jr. (Hank Palmer), Robert Duvall (Joseph Palmer), Vera Farmiga (Samantha Powell), Billy Bob Thornton (Dwitght Dickham), Leighton Meester (Carla), Vincent D’Onofrio (Glen Palmer),Jeremy Strong (Dale Palmer), Dax Shepard (Kennedy), Sarah Lancaster. Guion: Bill Dubuque y Nick Schenk. Producción: Susan Downey, David Dobkin y David Gambino. Música: Thomas Newman. Fotografía: Janusz Kaminski. Montaje: Mark Livolsi. Diseño de producción: Mark Ricker. Vestuario: Marlene Stewart. Distribuidora:Warner Bros. Pictures International España. Estreno en España: 24 Octubre 2014.

Descifrando enigma

Intenso biopic del matemático y criptógrafo londinense Alan Turing a partir del libro de su colega y paisano Andrew Hodges, conocido activista del movimiento de liberación gay desde los años 70. Precursor de la informática actual, Turing es famoso por haber descifrado, para el Servicio Secreto Británico, los códigos secretos nazis contenidos en la sofisticada máquina Enigma, lo cual decantó la Segunda Guerra Mundial a favor de los aliados. Lejos de ser admirado como un héroe, en 1952 Turing fue juzgado por su homosexualidad.   El noruego Morten Tyldum (‘Ángeles caídos’, ‘Headhunters’) dirige muy bien a sus actores —sobre todo a un impresionante Benedict Cumberbatch— y despliega una clásica y fluida puesta en escena —muy detallista en cuanto a fotografía, ambientación y vestuario—, a través de la que genera una tensa atmósfera de intriga, sólo rota en el discursivo desenlace, propagandístico de la ideología de género.    De todas formas, el guion del debutante Graham Moore se centra en la lucha contrarreloj de Turing y sus colaboradores para descifrar los secretos de la máquina Enigma, y en las dificultades del genial pero arrogante matemático para abrirse a los demás y trabajar en equipo. Un grupo humano heterogéneo, que propicia una sugestiva galería de personajes secundarios, todos ellos muy bien caracterizados. Además, Moore oxigena hábilmente el drama con eficaces golpes de humor, e inserta muy bien los recuerdos de Turing sobre su traumática estancia en el internado de Sherborne, en Dorset, y los pasajes sobre su penoso proceso judicial en 1952 por “indecencia y perversión sexual”. Para no ser excesivamente condescendientes, habría que decir que este equilibrio se tambalea en un epílogo final algo forzado en el que se cuenta de una forma acelerada y mucho menos cocinada que el resto de la película la sentencia y muerte de Turing. Los títulos de crédito finales omiten algunos datos que el espectador hubiera agradecido (por ejemplo, que parte de la legislación contra los gays venía causada por varios sonoros casos de homosexuales que eran espías soviéticos. Y si a algo tenían miedo los británicos en ese momento era a los espías rusos).(Cope /Almudí JD)
Dirección:Morten Tyldum.Países:Reino Unido y USA. Año: 2014. Duración: 114 min. Género:Biopic, drama,thriller. Interpretación:Benedict Cumberbatch (Alan Turing), Keira Knightley (Joan),Matthew Goode (Hugh), Mark Strong (Stewart), Allen Leech (John), Charles Dance(Denniston), Rory Kinnear (detective Robert). Guion: Graham Moore. Producción: Nora Grossman, Ido Ostrowsky y Teddy Schwarzman. Música:Alexandre Desplat. Fotografía:Óscar Faura. Montaje: William Goldenberg. Diseño de producción: Maria Djurkovic.Vestuario: Sammy Sheldon Differ. Distribuidora:Tripictures. Estreno en España: 1 Enero 2015.

Stalingrado

Un grupo de tropas del Ejército Rojo al mando del Comandante Gromov (Pyotr Fyodorov) inician una misión de reconocimiento para allanar el terreno de las tropas soviéticas a través del Volga con el objetivo de retomar a Stalingrado. Una vez llegan, y junto a otros soldados y marinos rusos, ocupan un edificio que alberga a Katya, una joven de 19 años y única sobreviviente del lugar, a quien todos los soldados desean proteger. Empieza una batalla entre estos y las tropas alemanas por el control del edificio. Mientras tanto, el Comandante de la Wehrmacht: Hauptmann Kahn (Thomas Kretschmann) se enamora de Masha (Yanina Studilina), una de las civiles de otro edificio controlado por los alemanes.




Invencible

Tras competir en los Juegos Olímpicos de 1936, en Alemania, el atleta italoamericano Louis Zamperini se alistó en las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos para luchar en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945). Cuando su bombardero se estrelló en el Pacífico, navegó a la deriva durante 47 días junto a otros dos miembros de la tripulación, hasta que fueron capturados por los japoneses e internados en un brutal campo de concentración.

   Basado en la novela homónima de la estadounidense Laura Hillenbrand, este segundo largo de ficción como directora de la actriz californiana Angelina Jolie (‘En tierra de sangre y miel’) está bastante bien rodado e interpretado. Además, relata una bella historia de superación, supervivencia y perdón, emocionante, a veces de gran crudeza y abierta a la trascendencia, que debería conmover en cada fotograma. 
   Pero eso sólo sucede a ratos, pues, en otro muchos, la acción se atasca o se dilata en exceso, seguramente por el escaso vigor narrativo del guion, escrito —nada menos— por los hermanos Joel y Ethan Coen (‘Muerte entre las flores’, ‘Fargo’, ‘O Brother!’), William Nicholson (‘Tierras de penumbra’, ‘Gladiator’, ‘Los miserables’) y Richard LaGravenese (‘La princesita’, ‘Los puentes de Madison’, ‘Agua para elefantes’). El caso es que todos esos talentos no logran levantar el filme por encima de sus numerosos lugares comunes. De todas formas, gustará a los aficionados a los dramas bélicos y de superación. (Cope.es JJM / Almudí JD)
Dirección:Angelina Jolie. País:USA. Año: 2014.Duración: 137 min. Género:Biopic, drama, bélico. Interpretación:Jack O’Connell (Louis Zamperini), Jai Courtney, Garrett Hedlund, Domhnall Gleeson, Finn Wittrock, John Magaro, Alex Russell. Guion: Ethan Coen, Joel Coen, William Nicholson y Richard LaGravenese; basado en el libro “Unbroken: A World War II story of survival, resilience and redemption”, de Laura Hillenbrand. Producción: Matthew Baer y Erwin Stoff.Distribuidora:Universal Pictures International Spain. Estreno en España: 25 Diciembre 2014.