Decine21
Formidable documental sobre el brasileño Ayrton Senna, legendario
triple campeón de Fórmula 1. Fue premiado con toda justicia en el
Festival de Sundance. La vida de Senna posee todos los elementos para
construir una formidable película de ficción; por eso lo que ha hecho Asif Kapadia, con el apadrinamiento entre otros de Kevin Macdonald,
es tan meritorio, pues con material documental de archivo –sólo
algunas voces en off son actuales– ha compuesto un film apasionante, con
“actores” y “conflictos” auténticos, resulta difícil pensar que el
resultado fuera mejor con actores de verdad componiendo personajes.
Senna funciona a todos los niveles. Transmite la emoción de la
competición, de los vehículos y la velocidad, y contrasta
acertadamente la limpieza de las primeras carreras del campeón en el
mundo del kart, con la política que domina la Fórmula 1. Pinta bien al
protagonista, sin mitificarlo, ofreciendo un retrato ajustado de una
persona humilde, con dotes excepcionales para el automovilismo, muy
unido a su familia, y una profunda fe. Su preocupación por aliviar la
pobreza de los niños más desfavorecidos, y la asunción de representar
las ilusiones de sus compatriotas brasileños, sorprenden y revelan una
gran calidad humana.
La rivalidad con quien fuera su compañero de escudería, el francés
Alain Prost, también se recoge adecuadamente; este, por así decir,
“villano” –como lo sería el presidente de la Federación Internacional
de Automovilismo, otro francés–, te lo crees, y ves las diferencias
entre los dos pilotos con imágenes y declaraciones, sin exagerarlas
torcidamente mediante el amarillismo. Dos estilos de conducción y las
personalidades de los pilotos –intuición y capacidad de riesgo frente a
racionalismo puro y duro–, resultan tremendamente interesantes.
Kapadia juega bien la carta de la sobriedad en los pasajes más emotivos
de la cinta, y entrega un magnífico documento sobre el ser humano que
fue un gran campeón y sus alrededores.







