viernes, 29 de marzo de 2013

El topo

Años 70, en plena guerra fría. El fracaso de una misión especial en Hungría provoca un cambio en la cúpula de los servicios secretos británicos. Uno de los defenestrados es el agente George Smiley. Sin embargo, cuando ya se había hecho a la idea de retirarse, le encargan una misión especial. Se sospecha que hay un “topo” infiltrado en la cúpula del Servicio y sólo alguien de fuera puede averiguar quién es. Con la ayuda de otros agentes jubilados, Smiley irá recabando información y encajando las piezas para intentar descubrir al traidor. (FILMAFFINITY)
Thomas Alfredson (Déjame entrar) reúne un reparto excepcional en torno a un guión brillante en El topo, descafeinada traducción del título original "calderero, sastre, soldado, espía". Estos son los sobrenombres que se ganan los cuatro sospechosos de haberse infiltrado en los servicios de inteligencia británicos en los años 70.
Basada en la novela de John le Carré, la película no es fácil de seguir, pero merece la pena que el espectador haga un esfuerzo por desentrañar junto a Smiley la trama de este thriller apasionante, en el que pronto descubriremos que las relaciones sentimentales y el amor son motores tan importantes como el mayor de los secretos. En este sentido la evolución de la trama es una bomba de relojería que encaja perfectamente al final, gracias a la esforzada labor de los guionistas Bridget O’Connor y Peter Straughan.
 
Tras el fracaso de una misión especial en Hungría, comienza a reestructurarse la cúpula de mando. El agente George Smiley (Gary Oldman) es uno de los defenestrados, aunque pronto recibe el encargo de Control (John Hurt) de descubrir quién es el topo infiltrado en el servicio, lo que le hará actuar en la sombra, siempre apoyado en su fiel ayudante (Benedict Cumberbatch, el inquietante nuevo Sherlock de la serie emitida en TNT y que actualmente ofrece Antena 3).
Siempre parapetado tras sus grandes gafas, Smiley es capaz de esconder a un ser humano dotado de una inmensa capacidad para perdonar, para esperar y, sobre todo para encajar todas las piezas de un complejo ajedrez en el que él mismo encontrará su lugar. (www. quiero-cine.blogspot.com.es)

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