“Margin
call”, ambientada en el arriesgado mundo de las altas finanzas, es un
thriller dramático que compromete a las figuras clave de un banco de
inversión durante las turbulentas 24 horas previas al inicio de la
crisis financiera de 2008. Cuando Peter Sullivan, un analista junior,
revela información que podría probar la caída de la empresa, origina una
toma de decisiones en cadena tanto morales como financieras que
producen un terremoto en las vidas de los implicados en el inminente
desastre.
Sorprendente debut del director J.C. Chandor, quien se lanza al ruedo
con una película realmente arriesgada. Chandor consigue atrapar como si
su historia fuera un thriller de intriga, gracias a unos personajes
complejos, tiburones del dinero, tan diferentes como iguales a un
tiempo, creaciones espantosas de la avaricia del mercado, pero también
humanos.
El film, cuyo desarrollo tiene lugar en un solo día, está ambientado en
oficinas nocturnas, con luces artificiales y primeros planos, con tonos
azulados y fríos. Chandor sabe hablar y gritar sobre el capitalismo en
un mundo de cuatro paredes, y en este sentido la referencia es Wall
Street, pero aquí todo es más crudo, tremendamente más real.
Hay un gran acierto de casting, con unos actores que ofrecen momentos
memorables, donde se llevan la palma un terrorífico y colosal Jeremy
Irons y un agobiado y cautivador Kevin Spacey. Ambos están tan
gigantescos como la crisis que sus personajes provocan. Estamos ante una
película crítica y dura con el capitalismo sin escrúpulos de la
sociedad moderna. (Decine21 / Almudí JD).

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